domingo, 10 de abril de 2011

Posibilidad remota


Y quizás el amor no es más que eso

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

Oscar Hahn

Y qué tal si después de tantas vueltas cerradas

Arboles parlanchines y caídas libres

Si después de ires y venires, de botellas rotas

¿Todos los rojos del mundo se hicieran azul?

Que tal si solo en broma se reconciliaran los pájaros

Las Pesadillas de fuego abandonaran las noches de aquel bosque

Si solo jugando, solo jugando un poco

Comenzáramos a entender los idiomas del agua

y tu pudieras escribir en las nubes para yo leerte desde mis montañas

Qué tal si la lluvia dejara de ser lluvia

Justo donde mis pequeñas montañas se unen con todas tus islas

En unas posibilidad remota, en una estrella distante

Alzados en maderitas pintadas


Debieron haberse amontonado mientras dormía

Bloqueado mi puerta y ventana

/Aunque sabes que me gustaría una tener ventana/

Hicieron guardia como soldaditos de madera

Con sus caritas rojas igual que sus ojitos

Podía escucharles mientras dormía

Urdiendo planes para asfixiarme al amanecer

Afortunadamente sus manitos de madera

Lamentan el frio de los arboles

Mientras yo soñaba con bosques en llamas

Enteros de viajes que nunca pude hacer

Colocaban silenciosos las cuerdas de sus trampas

Sus propias trampas hechas cuerdas

Guillotinas, barricadas, fosforitos suicidas

/no les importaba perder a sus hermanitos/

Esperaban como siempre

Con sus cuerpecitos de madera y caritas rojas

Amotinándose sin remordimientos

Siempre mientras sueño bosques que se incendian

Es verdad

Rascaba superficialmente el sentido común

Medio engolosinado con la sensación

/ Sensaciones, si es que no fuera tan mediocre/

Pero lógicamente todo aquello, solo

Testifica la pérdida de equilibrio, de buen juicio

Donde ver caer a todos esos árboles, crujientes

Explotando en astillas o dedos

resultaba casi tan excitante como prenderles fuego

/cosa que reconozco no haber hecho intencionalmente/

Sentir que de improviso se despobla algo

Que no solo fue un cariño, si no tambien puñalada

Rozar, aunque solo sea entre paréntesis

Ajustar la mirada, el alcance del arma y la frecuencia con que se olvida

Pervertir a las palomas para que nazcan de colores

O simplemente disfrutar de los electroshok

Todo ese sentido común se me pierde

Y lo veo siempre ardiendo como bosque

A mereced de tanto pirómano suelto

A medias

A medio morir saltando

Entre la estación y la vega

A medio morir, muriendo

De a poco, como lo hacen los pobres

Sin gestas heroicas o palabras al cierre

Morir para ir quedando siempre medio muerto

Jamás medio vivo, lujo reservado solo para gentes de bien

Pata de laucha, con la bolsa a medio llenar y el buche medio vacio

A medio camino de una estación que no es destino

Donde nadie viaja, o quiere llegar

A medio día, o media noche, ya no hay gran diferencia

En la mediana de la vida de los otros, esos otros

Mientras en este lado, la esperamos sin re-medios

Entre la vega central y la estación que ya no es central

Porque este centro dejo de estar al medio

Y es devorado por una ansiedad periférica

Donde jamás es tiempo, o hay tiempo o todo es tiempo muerto

Y las pichangas domingueras se diluyen en el medio tiempo

Dios mediantes siempre, inter-media-das por la animita a media cuadra

De un tal Juancho, muerto por un delincuente de mediana edad

Para quitarle medio pucho, en una noche friolenta a mitad de año

Mitades a medias tintas, medias mamarrachas siempre

Sin consumarse demasiado, Solo a medias

Como el desamor de las medias naranjas, desgajadas en la cancha

En medio de la oscuridad a mitad de la noche

Siempre a medio camino entre la vega que ya no es central

y una estación que a medio mundo de distancia, dejo de ser destino

La apariencia de las cosas

Hay un par de cosas que me siguen pareciendo monstruosas

Tu, siempre mirando el reloj en posición de guardia

Los almuerzos familiares en casitas prefabricadas

Las bandejas de plumavit llenas de frutas en el supermercado

Los minuteros voladores suicidándose en la era digital

Transmitiditos en alta definición por la televisión satelital pirata

Hay un par de cosas que me siguen pareciendo aparentes

Mediocres apariciones, remedos, espejismos

Encarnándose en la necesidad de los amantes superfluos

Recuerdos involuntarios de movimientos reflejos

Convulsiones en una intoxicación prevista con antelación

Hay un par de cosas que me aparentan un parecido

Mero parecido, apariencia fugaz que se desintegra grosera

Llamadas de auxilio hechas por radio

Sintiendo(se) interferencia nada más

Partiendo de este, para ningún otro lado, mundo, destino

Hay cosas que dejaron de parecerme cosas

Ya no se sienten, ni aparentan

Hay apariencias que ya no necesitan fingir mas

Se escondieron con todo el resto

En el mundo de los juguetes perdidos

Y desde luego

Una multitud de nadas amontonadas

Que exigen ser cosas monstruosas y ligeras

Y me acosan desde sabe quien donde

Inspiradas en motivos aparentes para arrebatarme vanidosas

Los relojes que entierro para detener el tiempo

viernes, 4 de febrero de 2011

Todo por unos cuantos Bytes

Amigo, Quiso decirme mientras se desintegraba en el ciber espacio

Esparcido entre bit y bytes cuadraditos en un disquet de 3 ½

Esperábamos vanamente que el antivirus estuviese dormido

Pero nunca duermen esos malditos fascistas

Y nuestra ingenuidad le costó caro camino a casa

Lo esposo como delincuente sobre la vereda

Reventándole unos cuantos pixeles de la cara

Y dos costillas de su memoria RAM

Mientras yo, veía desde lejos, desde medio mundo de distancia

Como completaba la exploración sobre el

Me paralizo el miedo, ¿que mas podía uno hacer?

Con unos gramos de Credit Card Numbers en los bolcillos

Fresquitas, cortadas recién de la mata

Pero habíamos logrado tiempo atrás colarle un Spy bot

Que le habría llegado hasta el hipotálamo o la BIOS

Pero que importa si mi compañero seguía desangrándose en la calle

Vomitando 47 Giga Bytes de tripas

Pixeleandose a lo vieja escuela

A vista y paciencia de todos, que miraban y reciclaban sus partes

Y así, sin más, sin si quiera satisfacerse de sus logros

El maldito termino de fagocitarlo, limpiarlo, formatearlo

Informando mecánico a sus superiores

Operación Finalizada

Amenaza Eliminada

La apariencia de las cosas

Hay un par de cosas que me siguen pareciendo monstruosas

Tu, siempre mirando el reloj en posición de guardia

Los almuerzos familiares en casitas prefabricadas

Las bandejas de plumavit llenas de frutas en el supermercado

Los minuteros voladores suicidándose en la era digital

Transmitidito en alta definición por televisión satelital pirata

Hay un par de cosas que me siguen pareciendo aparentes

Mediocres apariciones, remedos, espejismos

Encarnándose en la necesidad de los amantes superfluos

Recuerdos involuntarios de movimientos reflejos

Convulsiones en una intoxicación prevista con antelación

Hay un par de cosas que me aparentan un parecido

Mero parecido, apariencia fugaz que se desintegra grosera

Llamadas de auxilio hechas por radio

Sintiendo(se) interferencia nada más

Partiendo de este, para ningún otro lado, mundo, destino

Hay cosas que dejaron de parecerme cosas

Ya no se sienten, ni aparentan

Hay apariencias que ya no necesitan fingir mas

Se escondieron con todo el resto

En el mundo de los juguetes perdidos

Y desde luego

Una multitud de nadas amontonadas

Que exigen ser cosas monstruosas y aparentes

Y me acosan desde sabe quien donde

Inspiradas en motivos aparentes para arrebatarme vanidosas

Los relojes que entierro para detener el tiempo

Alzados en maderitas pintadas

Debieron haberse amontonado mientras dormía

Bloqueado mi puerta y ventana

/Aunque sabes que me gustaría tener ventana/

Hicieron guardia como soldaditos de madera

Con sus caritas rojas igual que sus ojitos

Podía escucharles mientras dormía

Urdiendo planes para asfixiarme al amanecer

Afortunadamente sus manitos de madera

Lamentan el frio de los arboles

Mientras yo soñaba con bosques en llamas

Enteros de viajes que nunca pude hacer

Colocaban silenciosos las cuerdas de sus trampas

Sus propias trampas hechas cuerdas

Guillotinas, barricadas, fosforitos suicidas

/no les importaba perder a sus hermanitos/

Esperaban como siempre

Con sus cuerpecitos de madera y caritas rojas

Amotinándose sin remordimientos

Siempre mientras sueño bosques que se incendian

En este lado de Roma

Por este lado

Las lunas no son blancas ni de queso

Asoman amarillentas entre álamos medios secos, medios muertos

Penetrados por quintrales inescrupulosos

Que chorrean rojizos la complacencia de su plaga

Por este lado, se disuelven las mañanas

Entre neblinas, hijas y conocidas

De madre-rio que se niega a ser rio, y ser madre

Revotando entre piedras amusgadas, tarros y zapatos

En esta parte del mundo, margen amarilla

De llamaradas inexistentes y juguetes abandonados

Pierde continuidad el camino y paradero

A orillas de una Roma asolada y templos bombardeados

Por este lado, escondite y guarida

Iglesias que fueron, campamentos de piedras

Acaban los caminos sin viajeros habituales

lunes, 10 de enero de 2011

A medias

A medio morir saltando

Entre la estación y la vega

A medio morir, muriendo

De a poco, como lo hacen los pobres

Sin gestas heroicas o palabras al cierre

Morir para ir quedando siempre medio muerto

Jamás medio vivo, lujo reservado solo para gentes de bien

Pata de laucha, con la bolsa a medio llenar y el buche medio vacio

A medio camino de una estación que no es destino

Donde nadie viaja, o quiere llegar

A medio día, o media noche, ya no hay gran diferencia

En la mediana de la vida de los otros, esos otros

Mientras en este lado, la esperamos sin re-medios

Entre la vega central y la estación que ya no es central

Porque este centro dejo de estar al medio

Y es devorado por una ansiedad periférica

Donde jamás es tiempo, o hay tiempo o todo es tiempo muerto

Y las pichangas domingueras se diluyen en el medio tiempo

Dios mediantes siempre, inter-media-das por la animita a media cuadra

De un tal Juancho, muerto por un delincuente de mediana edad

Para quitarle medio pucho, en una noche friolenta a mitad de año

Mitades a medias tintas, medias mamarrachas siempre

Sin consumarse demasiado, Solo a medias

Como el desamor de las medias naranjas, desgajadas en la cancha

En medio de la oscuridad a mitad de la noche

Siempre a medio camino entre la vega que ya no es central

y una estación que a medio mundo de distancia, dejo de ser destino

Recuerdo de lo que pudo haber pasado

Fue arrastrándonos por los entretechos, agazapados como lauchas
Encontrando las caras a tientas mientras dormían las putas en sus camas de tierra
Dejando nuestros pellejos pegados en los zinc calientes al ritmo una ranchera
Retumbando del walkie talkie de algún paco guatón de cara enrojecida
Que sentimos que nos llamabas con la boca apretada por una mano callosa
Y sin poder gritar, te gritamos que te callaras, con los ojos llenos de tripas
Mientras abajo explotaban los cajones a patadas, invocando nuestros nombres
Y las culatas de los máuser te besaban la mandíbula fracturada
Regada por el miado amarillento de un teniente ojeroso
Mientras en la calle los niños arrancando la sangre de un grifo desprevenido
Saludaban el helicóptero que pisoteaba los techos

domingo, 12 de diciembre de 2010

Bichitos Romanos

I

Deja que caiga despacio

Ese día nublado que recuerdas

No dejes que juegue más con tu recuerdo

Ni que se amontone sobre sus hermanitos guachos

II

/no dejes de Jugar con Fuego/

Me dice siempre

Yo le refuto acostumbrado ya a su indiferencia

/Déjame tranquilo mierda

III

Acaso no tratamos ya de Plutarco o Dionisio

De su reflejo egeo Vaco

O su primo cucaracha nórdica

IV

No pretendas convencerme de lo contrario

Casi no cabemos juntos en tus calzones

Conozco la mazorca de tus dientes

Y se lo que raspa cuando te evaporas

V

Insistes acaso en tu metáfora pragmática

Será que NO tengo derecho a una llamada

/a mis amigos borrachos mi cabo/

No se enoje

No me pegue

Sáqueme las esposas

Quiero mear

Suéltame Paco culiao



VI

Mi horóscopo de esta semana dice

Maneje con cuidado

Culee con condón

Prefiera las tetas a lo potos

Su ascendente esta pa` la caga

/Así que en adelante será descendente

Día de mierda

/mejor me emborracho hasta que pase

Su planetaria presencia/

VII

Trataran de escribirte una carta

Pero no la esperes demasiado ansioso

Sabes que son analfabetos

Además ¿para qué quieres cartas?

/Si viven juntos/

Patán amanerado

VIII

Mamita,

Me asusto levantada tan temprano

/a/

Si hubiera sabido que era para eso

Seguía viendo la porno pirata


IX

Déjate de meter ruido

Cabro de moledera

/Respuesta/

(Ruido de hojas)

X

Arráncate con el beso

Patán con palera de bandera

Arráncate con su ropa

Perro choco

Déjala que ladre como quiltra en celo

Déjala caliente

XI

Silencio crónico

Parafrasees de Buendía

Silencio amargo

Con sabor a vino del trasnoche pasado

Silencio doloroso

Cada mañana

Desayunando solo

Con la TV encendida

XII

Tu paradero está lejos de mi casa

Lejiiiiiiiiiiitos

Me da frio verte

/ Cada mañana sola en el paradero/

Pero el miedo de acompañarte

Me aconchan los miados

XIII

+ X -

- = +

Que simple resultan

Tus matemáticas por la mañana

XIV

­­­­­­­­­­­­­­­­­ ===è corazoncito ç===

Platita x tus besitos

$$$ en cuanto te encentre $$$

Si no acá, será en la red #######

/O en tu cama/

Mi carita llena de signos

XV

Hipocondriaco costero temprano

Ese fue el diagnostico mi amor

El único tratamiento conocido

Dijo el doctor

Es el vino tinto tomado de noche

Mis amigos poetas se ofrecieron a ayudarme

¿Quieres que me mejore o no?

/ ¿Me prestas plata? /

viernes, 10 de diciembre de 2010

El San Miguel sin Ángeles

A los 81 de la torre cinco



Alquitrán chorreante

En un San Miguel sin ángeles

A la vista del paraíso cómplice a la maleta

Miseria compartida, por pasteros conversos

Cometas, mecheros, domésticos, violetas, lanzas y chorizos surtidos


En trifulca de carretas

Riñas salpicadas con mierda de fiscales

Llorando por la mamita

Se vaporizaron del mapa del hampa

A guata pelada, mostrando el tajo


Se fueron los cabros, los rematados

Los que salían,

Los que esperaban


Total

Y a quien le importa si cuatro sub humanos

pastabaseros rancios/angustiados sami gárgolas

Limpiaban el piso con lengua de fuego

Una noche de motín canero


Cuatro, diez, 81

Aun son miles, y faltan tantos

¿Quien se quema por la tele?

¿Quien mira al otro lado

de la puerta giratoria?


sábado, 27 de noviembre de 2010

El día que Dios anduvo por Santiago centro


Así si es, aunque usted no me lo crea

Me lo conto mi papa que es taxista de un supermercado

Un día mientras andaba por el centro

Vio al mismiso Chuck Norris corriéndoles patadas a los pacos

En plena Alameda con San Martin

En el bandejon central, al ladito de los colectivos


Mi papa me dijo que andaba con una caja de vino

Y que de una pura patada dio vuelta un guanaco

Que ni se arrugo, ni chorreo tinto

Que andaba como con cuatro escolares bien ricas

Fíjate el gueon abacanado


Creo que se terceo de pura mala cueva con una marcha

Parece que era de estudiantes o de empleados públicos

Que el zorrillo le tiro ese polvo lacrimógeno

Y que para cubrir a sus amigas colegialas

Abrió la boca y se lo trago todo, y ni tosió

Después se pico cuando le tiraron agua con el guanaco

Se seco la cara con la ropa de dos pacas que acababa de empelotar

Y le pego una patada despacito al carro lanza agua, Casi sin interés

Pero igual lo dio vuelta


Que después, los de las fuerzas especiales salieron arrancando

Que las pacas empelotas querían quedarse con el (pero él no las pescaba mucho)

Así que ahora las cuatro escolares y las dos pacas estaban con Chuck

Métale vino en el bandejon central de la alameda

Que después caminaron y doblaron por Manuel Rodriguez

Según una monja que llevaba de pasajera de mi papa

Se fueron un motel que estaba a la vuelta

Casi no creo la historia la verdad, pero mi papa

Recogió la ropa de las pacas que quedo tirada en la calle

Y ahora las ocupa para limpiar el parabrisas del auto

Y quebrarse con sus amigos del paradero

jueves, 25 de noviembre de 2010

Cerrando el boliche

Soy quiltro pastero

Bueno pal ñoco y chantar las manos

Soy quiltro desordenado

Caliente


/Métale y ponga/

Todo el rato


Soy bueno pal carrete

Todos le aplicamos al copete por acá


Así que vírate nomas

Chao compare

Nos vemos

Sin nada que echarle al buche

Mírate como terminaste perro choco

Me dijo de reojo

Tirándome un pan por la ventana

/La muy perra


No me interesa el orgullo

Solo el hambre pensé, mientras bajaba la cabeza


Siempre quiso verme humillado

Pero eso de las dignidades se olvida rapido cuando se anda de callejero

De guacho

De lacho

De quiltro

Confesiones de cuneta

Perro guacho/porfiado/mañoso

Así nos querían, me querían (solo yo, solo tu)

Salpicado de garrapatas vampiras

Pelones de tiña en carne viva

Atropellos furtivos, y agusanadas Box Populi


Así fue como terminaron unos cuantos que conocí

/Tampoco es que fueran mis amigos


No nos interesaba serlo

De verdad que no

lunes, 22 de noviembre de 2010

Hormiga Reina


Se puso color de hormiga la cosa

Me reclamabas, con tu aire de reina de la colonia

Indiferente, mecánica, desechable


Intente convencerte inútilmente

Mientras te echaba una tras otra

La dieta de la hormiga pensé, pensamos


Pero por más que trabajara como hormiga

No me pescabas, tú quería tener a miles

Y yo era solo un obrero más en tu nido

Encandilado por tu sangre azul y tu real estampa

domingo, 7 de noviembre de 2010

Descolonizacion

¿Sera posible? me pregunto

Entumecido en mi overol de mecánico

/Engrasado,

Al ritmo que la colonia de termitas en mi cerebro

Planea mudarse a un barrio mejor

/Sin pagar las cuentas claro esta

Dicen que es mejor un mal arreglo que un buen juicio

Pero extrañare el ruido que hacen las larvas alimentándose de mis sesos

Anidando entre MI hipotálamo y TU bulba raquídea

¿Será posible? me pregunto

¿Llegaran otros a ocupar el espacio que estos devoradores dejaron libre?

sábado, 6 de noviembre de 2010

Cariñito come ropa

No me arranques la camisa le decía

Mientras volaba con sus alitas de polilla

Aun atorada de mis trozos ropescos en sus mandíbulas


Su cariño de polvo gris comenzaba a cansarme

Pensé


Pero insistía en dormir entre mis ropas

O lanzarse sonámbula a la luz de mi entrepierna

Que encandilaban a sus miles de ojitos insectos